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Simón Bolívar y el 19 de abril de 1810

Francisco Ávila F. Profesor de la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt (UNERMB).

En mayo de 1.809 un nuevo Gobernador y Capitán General asume el cargo: Vicente de Emparan. En su afán por captar a los díscolos criollos, designa a Simón Bolívar, Teniente Justicia Mayor del pueblo de Yare, justamente el día de su cumpleaños, el 24 de Julio. Al cabo de un año, el 19 de Abril de 1.810, los mantuanos consiguen dar el golpe que desplaza a las autoridades monarquistas.
Utilizan la estrategia de no hablar de un rompimiento con la Corona española; todo lo contrario, tratan de aparentar ser más realistas que los mismos representantes del rey; proclaman a los cuatro puntos cardinales que la razón del alzamiento es conservar y preservar los derechos del soberano; se pregona, que el recién nombrado Capitán General y el Intendente son menos confiables en su lealtad a los Borbones.

Con el pretexto de la fidelidad a Fernando, empezó la revolución en Venezuela. En la agitada sesión especial del Cabildo, ese jueves santo, en la que el pueblo no tuvo participación, se producen cambios rápidos y certeros: se desplaza al Capitán General, al Intendente, a los señores de la Audiencia, al Auditor de Guerra, asesor del gobierno y al Teniente Gobernador. No se depone al Consulado, pues era un bastión de los criollos. En sustitución, se nombran personas de confianza del nuevo orden. Se constituye con prontitud el nuevo aparato militar y se forma un gobierno que representa a cabalidad al sector triunfante, el de los criollos. Por eso es numeroso: veintitrés vocales, dos presidentes, dos juntas: Una de guerra y defensa, y otra de hacienda, con siete miembros en cada una; un Tribunal de Policía con un Juez, y doce diputados. Desmedido número de magistrados para una provincia aunque fuera la mayor; la razón era que se desconocía cuál sería la posición que asumirían el resto de las provincias de la confederación.

La Junta Suprema invita a las demás provincias a seguir el ejemplo de Caracas. Se envían mensajeros que van presurosos al interior con el objeto de conseguir adhesiones a la causa. Las influyentes oligarquías regionales, antagonistas y rivales de la caraqueña, demuestran el escaso agrado que les produce tales hechos pues, significan la subordinación a Caracas. Guayana, Maracaibo y Coro se muestran en franca rebeldía contra los caraqueños. Coro, llega a sostener que con la deposición de las altas autoridades, no existe ciudad capital, y que por ser ella la población más antigua del país, le tocaría ocupar ese rango. El resto de las provincias, se solidarizan con la insurrecta Caracas, siempre que se le reconozca la autonomía respectiva a cada cual.

Por ser la unión venezolana de reciente data, los lazos de fraternidad y de reconocimiento a Caracas, no eran aceptados gustosamente y resultaban poco fuertes. A una semana de los acontecimientos del 19 de Abril, la Junta Suprema, se dirige a todos los Cabildos de América, invitándolos a imitar la conducta de Venezuela. Este signo de extroversión y de vocación política, ya había sido resaltado en la Historia de José de Oviedo y Baños, la primera que de esta tierra se hizo y del cual había hablado también Humboldt.

Bajo la dirección de Juan Germán Roscio, se preparan rápidamente misiones diplomáticas en busca de ayuda y apoyo para la nueva empresa. La más importante de estas gestiones se le confía a Simón Bolívar, de veintiséis años, y ya nombrado coronel por la misma junta. Lo acompañan en la designación Luis López Méndez y Andrés Bello, quienes marchan a Londres el 9 de junio de 1.810, en la nave de guerra inglesa Lord Wellington.

Roscio había redactado una especie de minuta para los comisionados de la Junta, en la que se respondía hábilmente, las posibles preguntas que haría el Ministerio Británico sobre los motivos de la remoción de las autoridades españolas, la instalación del nuevo gobierno y su política futura en relación a la capital del Támesis. El contacto de Bolívar con Miranda, en Londres es importante. El Precursor, regresa a Caracas, después de casi cuatro décadas de ausencia y quien después de la fracasada invasión de Ocumare, se había retirado a Londres, donde seguía trabajando para obtener la ayuda británica, que él consideraba indispensable para la liberación de su patria.

El 11 de julio los viajeros desembarcaron en Southampton y de inmediato siguieron a Londres, alojándose en el Morins Hotel, donde les dio la bienvenida el Marqués de Wallesley, Ministro Británico de Relaciones Exteriores, a través de una carta en la que se ofrecía a recibirlos en su casa de campo de Aspley. Dicha entrevista se realizó el 17 de julio y una vez entregadas las cartas credenciales, Bolívar, resumió los acontecimientos de Caracas y de sus compatriotas deseosos de sacudirse el yugo español. Bolívar, finalizó suplicando el apoyo inglés para poder proclamarse la independencia de Venezuela. Los nobles ingleses, invitaban con frecuencia a los visitantes a partidas de placer y a comidas en sitios elegantes; los principales diarios londinenses anunciaban la presencia de los ilustres visitantes en la ópera y en los teatros.

La residencia de Miranda en Grafton Street, Piccadilly, fue un sitio de reunión obligada, para la misión venezolana, en la que conocieron a través del Precursor, los personajes más famosos de la época. El pintor retratista de Moda, Gill, comenzó a trazar en lienzo los rasgos del joven embajador. La tarde del 26 de septiembre, Bolívar yoó de los labios de Joseph Lancaster, la exposición de su sistema pedagógico, de la enseñanza mutua, entonces en pleno desarrollo y apogeo. Después de su regreso a Venezuela, Bolívar continúa con sus prédicas separatistas.

En el aniversario de la revolución, el 19 de Abril de 1.811, el discurso de Bolívar es de los más categóricos. Para el 4 de Julio, la presión sobre el Congreso es insoportable; sobre la independencia se centra el debate, es un torneo jurídico y político, que recuerda las discusiones de la Constituyente francesa de 1789. Así, el 5 de Julio de 1.811, el soberano cuerpo declara solemnemente la Independencia; solamente el diputado Maya, de la Grita, se niega a firmar el Acta; no figuran las provincias de Guayana, Maracaibo y Coro, por los motivos ya señalados.

BIBLIOGRAFIA

Rojas, Armando Ideas Educativas de Simón Bolívar. Plaza & Janés, S.A. Editores. Barcelona, España. 1972.